¿Ríes o lloras después de tu relación íntima con tu pareja ?

No hay algo ‘normal’ o ‘anormal’ en referencia al orgasmo ya que es una experiencia totalmente subjetiva, por lo que cada persona lo vive de una manera particular y diferente. Así que olvídate de todas esas películas románticas o incluso de aquellos videos pornográficos, porque ninguna de las dos muestra que existen muchas variantes en el sexo.

Si alguna vez has lagrimeado tú o tu pareja o carcajeado sin parar al llegar al orgasmo, te explicamos por qué sucede esto.

Un orgasmo es difícil explicar ya que cada persona lo vive y siente de manera diferente. Lo importante es recordar que ¡no debes juzgar la experiencia ni tener expectativas

Liberación de hormonas

Todo mundo experimenta por una ‘respuesta sexual’, el proceso físico para poder llegar al orgasmo. Todo empieza con el deseo: ese estar pensando en qué lencería te pondrás o tal vez, uno que otro mensaje sexy para que cuando llegue tu pareja, vayan directo a la cama. Luego está la excitación: ya llegó tu pareja y se quitan la ropa, se besan y se acarician (lo mejor conocido como el foreplay).

Tras todo el juego previo, por fin llegan a la ‘tierra prometida’ donde el útero se mueve y los testículos suben. Ambxs se están preparando para el esperado orgasmo ¡y llegan! Justo en ese momento liberan toda la energía acumulada y junto con ella, se liberan hormonas.

Una de las tantas formas en las que demostramos esa liberación de hormonas puede ser a través del llanto o las risas. Cuando ríes es porque estás soltando endorfinas, dopamina, serotonina y adrenalina. Si sueltas lágrimas se puede deber a que estás expulsando oxitocina. Ambas reacciones están totalmente relacionadas al placer.

Las mujeres tenemos más posibilidades de disfrutar más de un orgasmo en una misma sesión hot que los hombres. A veces viene uno tras otro, sin interrupciones, otras ocasiones puede haber minutos de diferencia entre ellos.

¿Se pueden controlar ?

Estas reacciones NO se pueden evitar ni controlar. Entre la tensión, las hormonas y las contracciones involuntarias del cuerpo durante el orgasmo, se vuelve algo totalmente inevitable. Es más, si intentaras controlar tu llanto o tu risa entonces no podrías llegar al clímax.

El consejo que nos da la experta es dejarse ir y fluir: “Si te quieres reír, si quieres llorar, si quieres gritar, hazlo”.

Así que ya saben, si en tu próximo encuentro sexual terminas llorando o riendo durante el orgasmo, ¡no hay nada de qué preocuparse! Disfruta de cada momento y déjate ir.

Las emociones influyen

Reír o llorar después de un orgasmo también pueden reflejar emociones contenidas. Imagina que tuviste un pésimo día en el trabajo o te peleaste con tu mejor amiga. Esa tristeza contenida la puedes liberar al momento del orgasmo. Esto se debe a que es un momento de tanta intensidad, que no podemos evitar desbordar nuestras emociones y descargar esa tensión sexual acumulada de forma física.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *